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Familias · Niños

Museos para niños en Madrid: los más interactivos, divertidos y gratis para ir en familia

Un megaterio de cuatro metros, un tren de vapor y la casa de un ratón: así se elige un museo que un niño recuerde, ordenado por edades y por presupuesto.

Museos para niños en Madrid: los más interactivos, divertidos y gratis para ir en familia

La pregunta que decide el éxito de un museo con niños no es qué hay dentro, sino cuánto tiempo aguantan delante de cada cosa. Un cuadro de Velázquez dura tres segundos para un niño de seis años; una locomotora de vapor que puedes rodear dura diez minutos. Por eso los mejores museos para niños en Madrid comparten un rasgo: piezas grandes, algo que tocar y un recorrido que se acaba antes de que llegue el cansancio.

La selección de museos para niños en Madrid que sigue está ordenada por lo que buscas: ciencia que se toca, objetos enormes, museos pequeños con una sola idea y la forma de llevar a un niño a los grandes museos de arte sin que sea un castigo. Antes, una tabla rápida para decidir; la lista completa de museos con interés familiar aparece debajo del texto.

MuseoEdad idealEntrada adultoTiempo
Ciencias Naturales4 a 12 años7 € (gratis martes 15:00 - 17:00)1,5 - 2 h
Ferrocarril3 a 10 años7 € (niños de 4 a 12: 4 €)1,5 h
Andén 05 años en adelanteGratis con reserva30 min
MUNCYT (Alcobendas)6 a 14 añosGratis2 h
Planetariosegún la sesión3,60 € (niños: 1,65 €)1 h
Casita del Ratón Pérez3 a 7 años7 €30 min
Museo Naval6 años en adelanteGratis1 h

Museos interactivos en Madrid para aprender tocando

De todos los museos interactivos en Madrid, el que más se toca es el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, el MUNCYT, con sede principal en Alcobendas. Está fuera del centro, a unos veinte minutos en Cercanías desde Chamartín, y compensa el desplazamiento: módulos de física y mecánica que se manipulan, aparatos científicos históricos y talleres de fin de semana. La entrada es gratuita.

El Museo Nacional de Ciencias Naturales es el clásico. Está en la calle José Gutiérrez Abascal, a un paso del Paseo de la Castellana y de Nuevos Ministerios, y tiene dos alas que los niños distinguen enseguida. En una están los minerales, los fósiles y la réplica del diplodocus; en la otra, la biodiversidad, con animales naturalizados que van del elefante a los insectos. La pieza estrella es el megaterio, un perezoso gigante de más de cuatro metros cuyo esqueleto llegó desde Argentina en 1788 y se montó en Madrid. Fue uno de los primeros esqueletos fósiles montados del mundo.

Un consejo para este museo: el sábado por la mañana se llena de familias. Los martes de 15:00 a 17:00 la entrada es gratis y, fuera de las vacaciones escolares, hay poca gente; el domingo hay otra franja gratuita de 18:30 a 20:00. En julio y agosto cierra a las 15:00 y no hay franjas sin coste.

El Espacio Fundación Telefónica, en la calle Fuencarral, es la opción entre los museos interactivos en Madrid que no obliga a salir del centro, y además es gratis. La colección sobre la historia del teléfono, con centralitas manuales y aparatos de todas las épocas, suele sorprender a niños que nunca han visto un teléfono con disco.

El Planetario

El Planetario de Madrid, en el parque Tierno Galván, combina una exposición gratuita con proyecciones en la cúpula (3,60 € el adulto y 1,65 € el niño). Las sesiones tienen horario fijo y una edad recomendada, así que conviene mirar la programación antes de ir: algunas son para niños de cuatro años y otras se les hacen largas incluso a los de diez.

Museos divertidos con trenes, barcos y bomberos

Hay museos que funcionan con niños porque los objetos son enormes y se reconocen sin explicación. Estos son los museos divertidos por excelencia, y casi todos están relacionados con el transporte.

El Museo del Ferrocarril ocupa la estación de Delicias, inaugurada en 1880, con su nave de hierro y cristal. Debajo de ella hay locomotoras de vapor, eléctricas y diésel, coches de viajeros de distintas épocas y una gran maqueta. A los niños les gusta subir a los vagones y comparar el tamaño de las ruedas con su propia altura. Los menores de 4 años no pagan y los de 4 a 12 pagan 4 €; de junio a septiembre cierra a las 15:00 todos los días. En algunas temporadas de primavera y otoño sale de aquí el Tren de la Fresa hacia Aranjuez, un tren histórico que se reserva aparte.

Andén 0 es probablemente el museo más original de la ciudad. La estación de Chamberí de la línea 1 del metro cerró en 1966 porque sus andenes eran demasiado cortos para los trenes nuevos, y quedó tal cual: los azulejos blancos, los carteles publicitarios de cerámica, las taquillas. Hoy se visita gratis, de viernes a domingo y con reserva previa obligatoria, y los trenes de la línea 1 pasan por delante sin parar, lo que a cualquier niño le parece magia.

El Museo Naval, en el Paseo del Prado, tiene maquetas de barcos, cañones, mascarones de proa y la carta de Juan de la Cosa, de 1500, el primer mapa conocido en el que aparece América. Los niños se quedan con las maquetas; los padres, con la carta. Es gratis y cierra los lunes y todo agosto. El Museo de Bomberos de Madrid, con vehículos antiguos y equipos de extinción, es pequeño pero muy agradecido para los menores de ocho años; solo se visita con guía, reservando, y en periodo escolar la visita es a las 12:00 en días laborables.

Museos gratis para niños en el centro

Los museos gratis son la solución cuando no sabes cuánto aguantará el niño: si a los veinte minutos quiere salir, no has perdido nada.

El Museo de San Isidro, en la plaza de San Andrés, en La Latina, cuenta los orígenes de Madrid desde el Paleolítico, con restos de animales prehistóricos encontrados en las terrazas del Manzanares, y tiene un pozo que, según la tradición, protagonizó uno de los milagros del santo. Es pequeño y queda junto a la plaza de la Paja.

El Museo de Historia de Madrid, en la calle Fuencarral, guarda una maqueta de la ciudad de 1830 en la que los niños buscan la Puerta de Alcalá o el Palacio Real como en un juego. El Museo Geominero, en la calle Ríos Rosas, tiene vitrinas de madera de principios del siglo XX llenas de minerales de colores y fósiles, y la nave central, con su vidriera, parece de otra época. Es gratuito, abre todos los días de 9:00 a 14:00 y casi nunca hay gente.

Los menores de 18 años también entran gratis en la mayoría de los museos públicos, incluidos el Prado, el Thyssen y los estatales como el Arqueológico.

La Casita Museo del Ratón Pérez

En la calle Arenal, 8, junto a Sol, vive el ratón más famoso de Madrid. Según el cuento que el padre Luis Coloma escribió para el rey Alfonso XIII cuando era niño, el ratón vivía en una caja de galletas de la confitería que había en ese edificio. La Casita Museo del Ratón Pérez es diminuta, cuesta 7 € y se recorre en media hora, pero para un niño que acaba de perder un diente tiene un efecto que ningún museo nacional consigue.

Cerca de Colón, el Museo de Cera es el más caro de esta lista (19 € el adulto entre semana) y también uno de los que más piden los niños de ocho a doce años, que buscan a sus futbolistas y personajes de película.

Cómo llevar niños a los museos de arte

Los grandes museos de arte no están pensados para niños, pero funcionan si no intentas verlo todo.

En el Museo del Prado funciona elegir cinco obras antes de entrar y buscarlas como en una búsqueda del tesoro: Las meninas, El jardín de las delicias de El Bosco, con sus animales imposibles, el Saturno de Goya, que a los niños mayores les impresiona, y algún cuadro con perros o caballos. Una hora, no más. El Thyssen tiene un recorrido más corto y ordenado por épocas, y suele programar talleres infantiles los fines de semana.

El Museo Arqueológico Nacional, en la calle Serrano, es probablemente el gran museo que mejor funciona con niños: momias egipcias, la Dama de Elche, coronas visigodas, y en el jardín una réplica de la cueva de Altamira con los bisontes pintados.

La guía de museos de arte en Madrid explica qué otras colecciones son llevaderas con niños.

Museos para niños en Madrid según la edad

A la hora de elegir entre los museos para niños en Madrid, la edad pesa más que el tema. Con menores de cinco años, la regla es una hora de museo y luego parque. El Retiro está pegado al Prado y al Arqueológico; el parque del Oeste, cerca del Museo del Traje y del de América; el Tierno Galván, alrededor del Planetario.

Entre los seis y los diez años es cuando los museos para niños dan más de sí. Los trenes, los dinosaurios y la estación fantasma de Chamberí funcionan de maravilla a esa edad, y también empiezan a entender una búsqueda de obras en un museo de arte.

A partir de los once o doce años lo divertido deja de ser el juguete o la maqueta, y los objetos tienen que contar algo. Un buen paso intermedio es el Museo Naval o la Real Armería del Palacio Real, donde las armaduras de Carlos V y de Felipe II, algunas hechas a medida para niños de la familia real, llaman la atención a cualquier edad.

Con adolescentes cambia todo. Les suele interesar más el Reina Sofía, con el Guernica y las salas de Dalí, que cualquier museo de ciencia, y el Tour del Bernabéu si les gusta el fútbol. Dejarles elegir el museo del día ayuda más que cualquier audioguía.

Dos detalles prácticos que nadie avisa: muchos museos no permiten mochilas grandes en sala y obligan a dejarlas en consigna, y casi todos admiten carritos, aunque en las casas-museo como el Romanticismo o la Casa de Lope de Vega el espacio es estrecho. Mira la web del museo si vas con un bebé. Comer dentro suele estar prohibido: en el Arqueológico, el Thyssen o CaixaForum hay cafetería, y en el resto lo práctico es planear el museo antes o después de un parque con merendero.

Hay días en que todos estos museos se llenan más: el 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, y las semanas de vacaciones escolares de Navidad y Semana Santa. Si quieres ver el megaterio sin colas, elige un día laborable por la tarde. Para encajar las franjas sin coste con el calendario familiar, la página de museos gratis en Madrid tiene los horarios día a día, y si buscas planes de fin de semana fuera de los museos, como títeres en el Retiro o talleres en centros culturales, mira las actividades culturales en Madrid. El resto de colecciones de la ciudad está en la guía general de museos de Madrid.

¿Cuáles son los mejores museos para niños en Madrid?

Para la mayoría de familias, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Museo del Ferrocarril, el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología en Alcobendas y Andén 0 son los que mejor funcionan. Tienen piezas grandes, algo que tocar o recorrer y visitas que no pasan de dos horas.

¿Qué museos para niños en Madrid son gratis?

Andén 0, el Museo Geominero, el Museo de San Isidro, el Museo de Historia de Madrid y el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología son gratuitos. Además, los menores de 18 años entran gratis en el Prado, el Thyssen y los museos estatales.

¿Hay museos interactivos en Madrid para niños pequeños?

Sí, aunque son pocos los pensados para menores de cinco años. El MUNCYT de Alcobendas tiene módulos de experimentos que se tocan, y la Casita Museo del Ratón Pérez está hecha a la medida de los niños que acaban de perder un diente.

¿Dónde ver dinosaurios en Madrid?

En el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en la calle José Gutiérrez Abascal. Tiene la réplica de un esqueleto de diplodocus y el megaterio fósil traído de Argentina en el siglo XVIII, una de las piezas más antiguas del museo.

¿Qué museo de Madrid tiene trenes?

El Museo del Ferrocarril, en la antigua estación de Delicias. Las locomotoras de vapor y los coches de viajeros están dentro de la nave de hierro de la estación, y algunos se pueden subir.

¿Qué es Andén 0?

Es la antigua estación de Chamberí de la línea 1 del metro, cerrada en 1966 y conservada con sus azulejos y carteles publicitarios originales. Se visita gratis con reserva previa en la web de Metro de Madrid, de viernes a domingo, y los trenes actuales pasan por delante sin parar.

¿Los museos para niños en Madrid abren los lunes?

Muchos cierran el lunes. El Prado, el Thyssen, el Reina Sofía y el Museo Geominero sí abren ese día; para el resto conviene mirar el horario del museo antes de salir.

¿Hay talleres infantiles en los museos de Madrid?

Muchos museos organizan talleres de fin de semana y de vacaciones escolares, como el Thyssen, el Arqueológico Nacional o CaixaForum. Suelen requerir inscripción previa y algunos tienen un precio reducido aparte de la entrada.

¿Qué museo visitar con niños en un día de lluvia en Madrid?

El Museo Arqueológico Nacional, porque es grande, tiene recorridos para familias y una réplica de la cueva de Altamira en el jardín. El Museo Naval, en el Paseo del Prado, es otra buena opción para niños a los que les gustan los barcos.

¿El Tour del Bernabéu merece la pena con niños?

Para niños aficionados al fútbol, sí: se pisa la grada, se ven los vestuarios y la sala de trofeos del Real Madrid. Es de pago y bastante más caro que un museo público, así que para niños sin interés por el fútbol hay opciones mejores.