El Museo Cerralbo es uno de esos sitios donde la palabra “museo” se queda corta. Es un palacio de finales del siglo XIX, en la calle de Ventura Rodríguez, al lado de la plaza de España, y lo que se visita es la casa del XVII marqués de Cerralbo tal como la dejó: salones con las paredes forradas de cuadros, lámparas por todas partes, armas, porcelanas y mobiliario que se amontonan como si el dueño fuese a volver en cualquier momento.
Cuándo se entra gratis
Hay tres tipos de franja. Los jueves, de 17:00 a 19:00, la entrada es libre; es la tarde de apertura especial del museo, que cierra a las 20:00 ese día, con la peculiaridad de que el acceso termina una hora antes del cierre. Los domingos, la entrada también es gratuita durante todo el horario, de 10:00 a 15:00. Y hay fechas señaladas a lo largo del año: el 18 de abril, Día Internacional de los Monumentos y Sitios, el 23 de mayo, Noche de los Museos, el 12 de octubre y el 6 de diciembre. Cuando el jueves es festivo no hay apertura de tarde.
Los jueves por la tarde tienen una ventaja concreta frente al domingo. La mayoría de los visitantes que van gratis lo hacen por la mañana, así que el palacio, con luz de tarde y menos gente, tiene un ambiente muy distinto. Para quien trabaja de lunes a viernes por la mañana, además, es la franja más cómoda.
El resto de la semana el museo abre de martes a sábado de 9:30 a 15:00. Los lunes cierra, y también el 1 y el 6 de enero, el 1, el 15 y el 18 de mayo y los días 24, 25 y 31 de diciembre. A diferencia de otros museos estatales, el 18 de mayo no es día gratis aquí: el palacio está cerrado.
Quién no paga nunca
La entrada permanente sin coste alcanza a más colectivos de los que se suele pensar. No pagan los menores de 18 años, los titulares de carnés jóvenes hasta 25 años, las personas desempleadas, los pensionistas, los mayores de 65 años y las personas con discapacidad, que además pueden entrar con un acompañante. Todos los casos requieren presentar un documento: DNI o pasaporte, carné joven, tarjeta de demandante de empleo o certificado de discapacidad.
Conviene tener en cuenta que la tarifa reducida de 1,50 € es otra cosa. La disfrutan los grupos de ocho o más personas, los voluntarios culturales y quienes presentan un billete de Renfe, y no equivale a una exención.
Cómo conseguir la entrada
En este museo no suele hacer falta reservar para las franjas gratuitas: se retira la entrada en el mostrador, se enseña el documento si corresponde y se pasa. Aun así, conviene consultar la web oficial el mismo día por si hay una actividad que limite el aforo, ya que algunas visitas guiadas o actividades especiales se gestionan con reserva.
El palacio no es enorme, y eso beneficia a la cola. La entrada de los jueves a las 17:00 es la que más gente reúne, pero en pocos minutos el grupo se reparte por las salas. Si quieres llegar sin esperar, entra hacia las 17:30.
Qué ver en la franja gratuita
Dos horas bien aprovechadas alcanzan para el recorrido completo, y es preferible no correr. El orden de la casa, planta por planta, es sencillo.
Empieza por la escalera de honor y el vestíbulo, que ya marcan el tono. Después pasa por el salón de baile, una sala pensada para recepciones: espejos, lámparas y una decoración que no escatima nada. El marqués de Cerralbo fue arqueólogo y coleccionista, y su casa refleja esa doble condición, con objetos de todas las épocas colocados sin separar el arte mayor de lo cotidiano.
Fíjate también en las lámparas. La colección es de las más ricas de Madrid, y en un mismo recorrido pasas de arañas de cristal a candelabros de bronce. Hay armas y armaduras, porcelanas, textiles y cuadros que cubren las paredes casi del suelo al techo, a la manera de las casas aristocráticas del cambio de siglo.
Una sugerencia que rinde: pasa un tiempo en una sola sala, la que más te atraiga, y mira con detalle hasta que veas cosas que no habías notado. Después, sigue.
Para sacarle partido a la visita
El Cerralbo se disfruta más si lo recorres como lo que fue: la residencia de una familia aristocrática que lo habitó desde finales del siglo XIX hasta comienzos del XX. El museo es de titularidad estatal y lo gestiona directamente el Ministerio de Cultura, y conserva las estancias casi como estaban, con lámparas, espejos, armas, textiles, cuadros, porcelanas y mobiliario en un mismo espacio.
Lleva calzado cómodo y no te apresures en la escalera, porque los detalles de la decoración están en las paredes y en los techos, no solo en las vitrinas. Si vas el jueves, pregunta en el mostrador por la última entrada del día: el acceso termina una hora antes del cierre, de modo que a las 19:00 ya no se admite a nadie más. Los domingos, las puertas cierran a las 15:00, así que lo razonable es llegar antes de las 13:30 para no ir con prisa.
Planes cercanos
El museo está en una zona de paseo agradable, junto a la plaza de España. A pocas paradas de metro queda la Ermita de San Antonio de la Florida, con los frescos de Goya, que es otra parada coherente para una tarde de arte. En dirección al Palacio Real, la Real Armería conecta bien con la visita, y a una distancia razonable se encuentra el Museo del Romanticismo, otro museo de ambiente doméstico. Para ver más opciones sin coste, la guía de museos gratis en Madrid lista los horarios de cada uno.
La ficha del propio edificio, con horarios, tarifas y datos de visita, está en la página del Museo Cerralbo. La web oficial del Ministerio de Cultura sobre el museo anuncia los cierres puntuales y las fechas de gratuidad del calendario.