El Museo de América está en la avenida de los Reyes Católicos, junto a la Ciudad Universitaria y a un paso del Faro de Moncloa. Es uno de los museos estatales menos conocidos para el visitante extranjero y de los más interesantes para quien quiere entender la historia de las culturas americanas y su relación con España. Con una entrada general de 3 €, ya parte de un precio bajo, y además tiene dos franjas sin coste.
Cuándo es gratis
El museo ofrece dos franjas semanales de acceso libre. Los jueves, a partir de las 14:00 y hasta el cierre de las 19:00, la entrada no se paga. Es una apertura continuada que resulta cómoda para quien trabaja por la mañana: son cinco horas por la tarde, sin prisa. Y los domingos la entrada es gratuita durante todo el horario, de 10:00 a 15:00. A esas dos franjas se suman tres fechas fijas: el 18 de abril, Día Internacional de los Monumentos y Sitios, el 12 de octubre y el 6 de diciembre. En agosto el jueves cierra a las 15:00, así que la franja gratuita se queda en una hora.
El horario ordinario es de martes a sábado, de 9:30 a 15:00. Los jueves, como el museo abre sin interrupción hasta las 19:00, la franja gratuita tiene el tramo más largo de la semana. Los lunes cierra, igual que el 1 y el 6 de enero, el 1 de mayo, el 24, 25 y 31 de diciembre y un festivo local. Se admite público hasta 30 minutos antes del cierre, y las salas se desalojan unos quince minutos antes.
Fuera de esos tramos, la entrada general cuesta 3 € y la reducida, 1,50 €. Es de las tarifas más bajas de los museos estatales de Madrid, de modo que, si no coincide el día, conviene recordar que el gasto es simbólico.
Quién no paga nunca
Además de las dos franjas, hay colectivos con entrada libre en cualquier horario: los menores de 18 años, los mayores de 65, los estudiantes de 18 a 25 años, los titulares del carné joven, las personas con discapacidad y su acompañante, las personas desempleadas, los pensionistas y los miembros de familias numerosas. También los docentes y, mientras trabajan, los guías oficiales de turismo y los periodistas. La reducida de 1,50 € es para grupos de ocho o más personas, con solicitud previa de quince días, y para el voluntariado cultural acreditado. Lo útil es saber cómo se aplica: el documento acreditativo (DNI, carné de estudiante o certificado, según el caso) se presenta en la taquilla al retirar la entrada, y es la taquilla la que decide si corresponde gratuidad o tarifa reducida de 1,50 €.
Si tu caso es dudoso, consulta la sección de tarifas el mismo día de la visita, porque estos listados se revisan.
Cómo conseguir la entrada
La entrada gratuita se retira en la taquilla del museo. No suele hacer falta reservar, y la afluencia es moderada: el museo está algo apartado del eje central de museos y recibe menos público que el Prado o el Reina Sofía.
Para el domingo gratuito, llega a la hora de apertura. El domingo atrae a más familias, y las salas pequeñas se llenan antes.
Qué ver en la franja gratuita
El museo reúne objetos de las culturas precolombinas, del periodo colonial y de las sociedades americanas contemporáneas. El edificio es obra del siglo XX, construido en la zona universitaria, y su distribución facilita un recorrido temático: se empieza por el conocimiento del territorio, se pasa por la sociedad, la religión y la comunicación, y se acaba en las piezas más delicadas.
Tres piezas merecen parada obligada. El Tesoro Quimbaya, un conjunto de piezas de orfebrería precolombina colombiana, sorprende por su finura y por el trabajo del oro. El Códice Tro-Cortesiano, uno de los pocos libros mayas que se conservan, es una joya de la escritura precolombina. Y la colección de arte colonial muestra cómo se mezclaron las tradiciones indígenas y europeas.
Con la franja del jueves puedes dedicar una hora a la primera parte, descansar y volver a la segunda. El museo es más pequeño de lo que sugiere su fama, y se recorre entero sin agotarse.
Un detalle sobre el códice: se muestra bajo condiciones de luz muy controladas y no siempre está expuesto. Si es la razón principal de tu visita, consulta antes de ir el estado de la sala en la web oficial.
Un recorrido pensado para la franja
La mejor manera de aprovechar una tarde de jueves es decidir antes qué parte te interesa más. El museo organiza sus salas por temas, y cada sala funciona como un capítulo independiente. Si te atrae la historia antigua, concéntrate en lo precolombino; si prefieres entender cómo se formó la sociedad colonial, ve directo a las salas dedicadas a la religión y al arte virreinal.
Un plan que funciona bien en dos horas: una primera vuelta rápida de media hora por todas las salas para localizar lo que más te llama, una parada larga de una hora en las dos o tres piezas elegidas, y un último cuarto de hora para volver a la pieza que más te haya gustado. Quien va con niños puede convertirlo en un juego de buscar objetos concretos, como máscaras, tejidos o instrumentos musicales.
Las salas permiten ver cómo cambia la relación con la tierra, el trabajo y los dioses entre culturas muy lejanas entre sí, desde los pueblos andinos hasta las culturas mesoamericanas. Es un museo que recompensa la lectura de cartelas, y precisamente por eso la franja larga del jueves es la que mejor encaja con su ritmo.
Si llegas por metro, la estación de Moncloa (L3, L6) deja a unos diez minutos andando, y la de Islas Filipinas (L7) a otro paseo similar. El camino atraviesa una zona de facultades, con bastante sombra en verano.
Plan para una tarde en Moncloa
El museo comparte zona con el Museo del Traje, a pocos minutos a pie por la Ciudad Universitaria, y ambos se pueden enlazar en una misma tarde. Para otro tipo de visita, los museos de historia en Madrid incluyen opciones en el centro, y el Museo Cerralbo queda a unas paradas en metro, también con tardes de entrada libre. La guía de museos gratis en Madrid permite comparar todos los horarios.
Los datos del propio edificio, con colecciones y accesos, están en la ficha del Museo de América. Cualquier cambio de horario se anuncia en la web oficial del museo.