El Palacio Real de Madrid es uno de los pocos edificios de este tipo que sigue siendo residencia oficial del Jefe del Estado y está abierto al público. Tiene más de 135.000 metros cuadrados y recibe en torno a un millón y medio de visitantes cada año. Con ese tráfico, la entrada gratuita funciona de manera algo distinta a la de los museos pequeños: está acotada por procedencia, por horario y por tipo de visita.
La franja libre, con sus reglas
De lunes a jueves, el palacio abre un tramo de dos horas en el que la entrada no se paga. De octubre a marzo va de 16:00 a 18:00, que es el horario de cierre del palacio en invierno. De abril a septiembre se desplaza una hora y va de 17:00 a 19:00. En la práctica son dos horas de visita con el palacio ya vaciándose, porque el acceso se cierra una hora antes del cierre.
Esa gratuidad tiene condiciones. Se aplica a ciudadanos de la Unión Europea, a residentes y titulares de permiso de trabajo en la UE y a ciudadanos iberoamericanos, siempre con documento acreditativo: DNI, pasaporte o permiso de residencia o de trabajo. Y se limita a la visita libre. Las visitas guiadas no entran en la franja.
Fuera de esa ventana semanal hay una fecha señalada, el 18 de mayo (Día Internacional de los Museos), en la que el palacio también ofrece entrada gratuita a todo el mundo, salvo que ese día el palacio esté cerrado.
Quién no paga nunca
Hay un segundo grupo que accede gratis en cualquier horario. Son los menores de 5 años, las personas con discapacidad igual o superior al 33 % junto con un acompañante, las personas desempleadas con la tarjeta de demandante, los miembros de familia numerosa, los profesores acreditados en visita personal, los guías oficiales y los miembros de ICOM con su carné. Hay también cupos para grupos escolares europeos e iberoamericanos, con un máximo de grupos diarios y excluyendo fines de semana y festivos.
Quien no entre en ninguno de esos colectivos paga la tarifa normal de visita libre: 18 € la general y 9 € la reducida, aplicable a personas de 5 a 16 años, mayores de 65 y estudiantes hasta 25 años. Con guía, el precio sube.
Cómo conseguir la entrada gratuita
La entrada gratuita de la franja de lunes a jueves se retira en la taquilla del palacio, no por internet. Eso significa tener el documento a mano y hacer la cola física, que es el mayor riesgo del plan. Los visitantes entran por la explanada de la Almudena, en la esquina con la calle de Bailén, y la fila se forma sobre todo al abrirse la franja.
Algunos consejos de campo. Llega un cuarto de hora antes de la hora de inicio si quieres estar entre los primeros, o espera unos cuarenta minutos si prefieres un acceso casi sin espera, a costa de tener menos tiempo. Lleva el documento original, no una foto. Y no cuentes con la visita guiada: es un tramo de visita libre, con las salas ya con luz baja de tarde.
Si el plan pide más tiempo, la mañana de cualquier día con entrada de pago te da el horario completo, desde las 10:00, con el patio y las salas más tranquilas que en la tarde gratuita.
Qué ver si solo tienes la franja gratuita
Con dos horas, el palacio no se agota, pero se puede construir un recorrido con ritmo. La visita comienza por la gran escalera, de Sabatini, y sigue por las salas de aparato, que es el nombre que reciben las estancias de recepción.
El Salón del Trono es la pieza que justifica el viaje: techo pintado por Tiépolo, espejos, mármoles y el trono de Carlos III, con los leones de bronce dorado. El Comedor de Gala conserva la mesa donde se celebran los banquetes de Estado y se usa para los banquetes de gala. La Sala de Columnas, de uso ceremonial, completa la secuencia.
Si te queda tiempo, el itinerario incluye la Real Farmacia, con sus botes y alambiques, y la zona de la Real Armería, que tiene su propia ficha en esta guía: la Real Armería de Madrid. Esta última queda dentro de la visita al palacio.
Una advertencia práctica: algunas salas pueden cerrar por actos oficiales y el recorrido varía de un día a otro. Ve con la idea de ver bien cuatro o cinco estancias en lugar de querer recorrerlas todas con prisa.
Para no quedarte fuera
Dos errores se repiten. El primero es presentarse sin documento: el DNI, el pasaporte o un permiso de residencia es imprescindible, y conviene llevar el original. El segundo es llegar sobre la hora de cierre de la franja, cuando el acceso ya se ha cerrado, porque la última entrada es una hora antes del final del horario.
Cómo encajarlo en un plan de tarde
El palacio se prolonga con facilidad en un paseo por los alrededores. Frente a la fachada sur se encuentran la plaza de la Armería y la catedral de la Almudena, cuya cripta y museo tienen su propia página: Museo de la Catedral de la Almudena. Hacia el sur, el barrio de La Latina esconde el Museo de San Isidro, dedicado a los orígenes de Madrid. Para otras ideas de tarde sin gastar, la guía de museos gratis en Madrid reúne las franjas de los demás, y el recopilatorio de museos de historia en Madrid ayuda a elegir el siguiente destino.
Los horarios de temporada y las limitaciones por actos oficiales se publican en la web de Patrimonio Nacional, que gestiona el palacio.