Imprescindibles
- Moda del siglo XVIII
- Alta costura española
- Traje tradicional
- Jardín del museo
El Museo del Traje es el museo de la moda de Madrid: un edificio bajo de hormigón y vidrio, rodeado de césped junto a la Ciudad Universitaria, con unas 160.000 piezas de indumentaria, joyería y textil que van del siglo XVI a la alta costura actual. El horario del Museo del Traje va de martes a domingo, la entrada cuesta 3 € y es gratis los sábados por la tarde y los domingos. Por dentro guarda algo que cualquiera entiende sin ser experto: lo que se ponía la gente para trabajar, casarse, ir a misa o presumir en un baile.
Primero va lo práctico (horario, precio, días gratis, cómo llegar) y después lo que merece la pena mirar con calma.
Horario del Museo del Traje y días de cierre
El museo abre de martes a sábado de 9:30 a 19:00 y los domingos y festivos de 10:00 a 15:00. Los lunes cierra, igual que casi todos los museos estatales de Madrid, y también el 1 y el 6 de enero, el 1 y el 15 de mayo y el 24, el 25 y el 31 de diciembre. La exposición permanente y la temporal siguen el mismo horario, y la taquilla deja de vender entradas 15 minutos antes del cierre: llegar a las 18:30 un sábado es perder media visita.
En verano hay una excepción. Los jueves de julio y agosto el museo abre también de 19:00 a 22:30, con entrada gratuita, y el jardín se llena de gente que busca el fresco. Es la única época en la que el horario del Museo del Traje se alarga por la noche.
Si buscas salas tranquilas, ve un martes o un miércoles por la mañana. El domingo, que es gratis y solo tiene horario de mañana, se llena de familias a partir de las 11:00.
Precio de la entrada y cuándo es gratis
La entrada general cuesta 3 € y la reducida 1,50 €. La reducida es para grupos de más de ocho personas, voluntarios culturales y viajeros con billete de AVE o Larga Distancia de Renfe (presentándolo en taquilla en las 48 horas anteriores o posteriores al viaje). Siendo tan bajo el precio del Museo del Traje, lo que más importa no es el descuento, sino quién no paga: los menores de 18 años, los mayores de 65, los estudiantes de 18 a 25 años, los titulares del carné joven, los desempleados, los pensionistas, las familias numerosas y las personas con discapacidad junto con su acompañante, siempre con acreditación.
Para todo el público la entrada es gratis:
- los sábados a partir de las 14:00;
- los domingos;
- los jueves de julio y agosto, de 19:00 a 22:30;
- el 18 de abril (Día Internacional de los Monumentos y Sitios), el 12 de octubre y el 6 de diciembre;
- del 16 al 23 de mayo, la semana del Día Internacional de los Museos.
Las exposiciones temporales no se pagan nunca, así que el precio del Museo del Traje solo cuenta para la colección permanente. Si piensas volver varias veces, la tarjeta anual del museo cuesta 25 €, y la Tarjeta Anual de Museos (36,06 €) incluye además los demás museos estatales, el Prado y el Reina Sofía.
No hace falta reservar una visita individual: el museo rara vez llena el aforo y la entrada se paga en taquilla. La reserva solo es obligatoria para grupos de ocho o más personas y para las visitas guiadas. Para combinar este con otras entradas sin coste, mira la lista de museos gratis en Madrid.
Cómo llegar
La dirección es avenida de Juan de Herrera, 2, en Moncloa-Aravaca. Las dos estaciones de metro, Ciudad Universitaria (línea 6) y Moncloa (líneas 3 y 6), quedan a unos 500 metros y tienen ascensor hasta la calle. Desde Moncloa, que es intercambiador, se baja andando por la avenida Complutense. Los autobuses de la EMT que paran cerca son el 46, 82, 83, 132, 133 y G.
En coche, aparcar en la zona universitaria es complicado entre semana; el transporte público es la opción sensata.
El edificio y su historia
El edificio se construyó entre 1971 y 1973 y se inauguró en 1975 como Museo Español de Arte Contemporáneo. Lo firmaron Jaime López de Asiain y Ángel Díaz Domínguez: hormigón visto, líneas horizontales y una planta baja abierta al jardín, con vistas hacia la sierra que se recuperaron en la reforma de 2004. Entre 2020 y 2021 cerró por obras de mejora y reabrió sus salas en octubre de 2021.
La colección es más antigua que la casa. Todo empezó con la Exposición del Traje Regional e Histórico, que los reyes inauguraron el 18 de abril de 1925. En 1928 sus fondos pasaron al antiguo Hospicio de la calle Fuencarral, donde hoy está el Museo de Historia de Madrid, y más tarde formaron parte del Museo del Pueblo Español, que fue cambiando de sede y de nombre durante décadas. En 2004 se creó el actual Museo del Traje, que es también Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ese recorrido explica por qué hoy conviven piezas de uso popular con vestidos de salón.
Qué ver en el Museo del Traje
La exposición permanente ocupa la primera planta y se recorre en sentido cronológico a lo largo de 54 vitrinas, sin desniveles. Los tejidos no pueden pasar mucho tiempo expuestos a la luz, así que el museo rota las prendas: quien vuelve al cabo de un tiempo encuentra piezas distintas en las mismas vitrinas.
La moda de los siglos XVI al XVIII
El primer bloque enseña cómo vestían la corte y las clases acomodadas: la silueta rígida del Siglo de Oro, cuellos de lechuguilla, jubones y basquiñas, y después los trajes a la francesa de seda bordada del siglo XVIII. Las vitrinas tienen muy poca luz para proteger los tejidos y la vista tarda unos segundos en acostumbrarse.
El siglo XIX y el cuerpo de la burguesía
El corsé, el miriñaque y el polisón, tres inventos que cambiaron la forma de moverse, aparecen junto a ropa de calle de la burguesía madrileña. El traje de luto, con sus normas de duración y color, impresiona más que cualquier vestido de baile.
Alta costura española
El siglo XX es el tramo favorito de muchos visitantes. Hay piezas de Cristóbal Balenciaga, el modisto de Getaria que triunfó en París, y de Mariano Fortuny y Madrazo, el creador granadino afincado en Venecia famoso por sus plisados de seda. Fíjate en cómo un vestido de los años cincuenta construye el volumen sin una costura a la vista.
Traje tradicional
La sala de indumentaria tradicional reúne trajes de boda, de fiesta y de faena de distintas regiones. Es la parte que recuerda el origen del museo y la que más sorprende a los visitantes extranjeros, porque casi todo se usó en la vida diaria.
Exposiciones temporales
Las exposiciones temporales se instalan en la planta baja, cambian varias veces al año y suelen girar en torno a un diseñador, una época o una técnica textil. A veces el museo también intercala piezas nuevas dentro del recorrido permanente, en diálogo con las históricas. Son gratuitas, así que se pueden ver aunque no entres en la colección. Para saber qué hay en cartel cuando vayas, consulta la agenda de la web oficial.
Cómo organizar la visita
Con una hora y media recorres la colección permanente sin prisa; si sumas la temporal y el jardín, cuenta con dos horas o dos y media. Con solo una hora, empieza directamente por el siglo XVIII, que es el tramo que mejor se aprovecha en poco tiempo.
- Lleva una chaqueta fina incluso en verano: las salas se mantienen frescas para conservar los tejidos.
- El guardarropa es gratuito y abre en el mismo horario que las salas.
- La cafetería de la planta baja abre de martes a sábado de 9:00 a 19:00 y los domingos de 10:00 a 15:00; fuera de ella hay pocas opciones para comer cerca, sobre todo en festivos.
- Los textos de sala se entienden sin guía. Las visitas comentadas se reservan aparte en la web oficial.
Accesibilidad
La cafetería, la tienda, la sala de exposiciones temporales y el jardín están en planta baja, sin escalones. A la exposición permanente, en la primera planta, se sube en dos ascensores, y el recorrido tiene anchura suficiente para una silla de ruedas en cualquier punto. Quien vaya en silla debe entrar por la calle de Paul Guinard. El museo presta dos sillas de ruedas y un scooter eléctrico, y la persona que acompaña a un visitante con discapacidad también entra gratis.
Qué tipo de visitante disfruta más del museo
Es un museo para quien prefiere la historia cotidiana a las batallas y los reyes. Quien lleva un cuaderno de dibujo sale con ideas de patrones; quien estudia moda o teatro encuentra referencias de época de primera mano. Y a quien le gusta la pintura le sirve como complemento del Museo del Prado: ver en una vitrina un vestido como el que lleva una dama de Goya cambia la forma de mirar el retrato.
Quien espere pantallas y efectos saldrá decepcionado. Aquí la información está en el objeto, con poca luz y carteles claros, y lo mejor se mira a veinte centímetros del cristal. Mejor dedicarle la mañana que encajarlo entre otros tres museos.
Con niños
Funciona mejor a partir de unos siete años, cuando los niños ya comparan la ropa de otra época con la suya. Los menores de 18 años no pagan y el museo organiza talleres infantiles que anuncia en su web. Si buscas planes más movidos, tienes la selección de museos para niños en Madrid.
Qué ver cerca
Moncloa da para una mañana entera. Al lado está el Museo de América, con arte precolombino y colonial, y algo más abajo, hacia el río, la Ermita de San Antonio de la Florida, con la cúpula que Goya pintó en 1798 y su tumba. Para seguir con colecciones del mismo tema tienes los museos de historia en Madrid, y para el resto de la ciudad, la guía general de museos de Madrid.