Imprescindibles
- Guernica de Picasso
- Sala de Dalí y Miró
- Edificio Nouvel
- Salas de la Guerra Civil
La primera sorpresa del Reina Sofía no está dentro, sino fuera: ascensores panorámicos de cristal pegados a la fachada de un hospital del siglo XVIII, como si alguien hubiera colgado una instalación de arte contemporáneo en un edificio de piedra. Es la solución con la que el museo ganó accesibilidad sin renunciar a su aspecto, y funciona. Dentro te espera una colección que cuenta cómo el arte español vivió el siglo XX, con sus vanguardias, su guerra y su exilio.
Museo Reina Sofía horario y cómo llegar
El museo abre de lunes a sábado de 10:00 a 21:00 y los domingos de 10:00 a 14:30. Los martes está cerrado, algo que sorprende a quien viene del Prado. La taquilla y el último pase terminan 30 minutos antes de la hora de cierre, de modo que a partir de las 20:30 ya no se puede entrar.
La dirección principal es calle de Santa Isabel, 52, en el edificio Sabatini. La parada de metro más cómoda es Estación del Arte (línea 1), cuya salida da casi a la puerta; Atocha (línea 1) queda a unos minutos más y Atocha Renfe conecta con Cercanías. Si vas a continuación al Prado o al Retiro, se llega andando en unos diez o quince minutos por la ronda de Atocha.
Precio y entrada gratis
La entrada general cuesta 12 €. Hay entrada reducida y gratuita para algunos colectivos (menores de 18, mayores de 65 y estudiantes, con la documentación que corresponda), y las condiciones exactas se publican en la web oficial.
Para el resto, las franjas gratuitas son estas: de lunes a sábado, menos martes, de 19:00 a 21:00; y los domingos de 12:30 a 14:30. Además es gratis el 18 de abril, el 18 de mayo (Día Internacional de los Museos), el 22 de mayo, el 12 de octubre y el 6 de diciembre. Esas franjas se llenan, y la cola en la calle de Santa Isabel puede dar la vuelta a la esquina. Quien no tenga prisa puede reservar la entrada gratuita por internet.
Si tu plan se basa en ahorrar, la guía de museos gratis en Madrid compara las franjas de todos los grandes centros.
Un hospital convertido en museo
El edificio de Santa Isabel fue el Hospital General de Madrid. Lo proyectó José Hermosilla en el siglo XVIII y lo continuó Francisco Sabatini, de quien toma hoy el nombre. Funcionó como hospital hasta bien entrado el siglo XX, y se reconvirtió en centro de arte en los años ochenta. La estructura es la de un gran claustro de ladrillo y granito con patios interiores, y sus galerías rectas se prestan a un recorrido sencillo.
La ampliación llegó en 2005 de la mano del arquitecto francés Jean Nouvel: un edificio de tres pabellones rojizos unidos por una enorme cubierta de aluminio que vuela sobre la plaza, y que alberga auditorio, biblioteca, librería y salas de exposición. Muchos visitantes entran solo por el edificio antiguo y se saltan este bloque, donde están el auditorio, la librería y un patio abierto muy agradable en los días de sol.
Qué ver en el Reina Sofía
El Guernica y su sala
Pablo Picasso pintó el Guernica en 1937 como respuesta al bombardeo de la villa vasca, y lo expuso en el pabellón español de la Exposición de París. Estuvo décadas en el exilio, en Nueva York, y volvió a España en 1981. Hoy ocupa una sala propia en la segunda planta, la 206, con una selección de dibujos y estudios previos en las salas contiguas. Mide casi ocho metros de ancho, más de lo que sugiere cualquier reproducción. Detente un momento a mirar las manos, el caballo, la lámpara sobre la cabeza del toro.
Dalí, Miró y la vanguardia española
Las salas del bloque anterior a la Guerra Civil dedican espacio a Salvador Dalí, Joan Miró, Juan Gris, Luis Buñuel y Federico García Lorca, que coincidieron en la Residencia de Estudiantes. Aquí están el Gran masturbador de Dalí y obras tempranas de Miró que no se ven en otros museos españoles.
Después de la guerra
La colección sigue con el arte de posguerra, el informalismo de Antonio Saura, Antoni Tàpies y Manolo Millares, y las experiencias de los años sesenta y setenta. Muchas salas incluyen cine y fotografía, y los textos explican el contexto político.
Cómo organizar la visita
Hay dos formas de abordar el museo. La primera es el recorrido corto: subes directamente a la segunda planta, ves el Guernica, las salas de Dalí y Miró, y bajas. Te lleva dos horas con calma. La segunda es el recorrido completo, que añade la planta primera, con los años cincuenta a ochenta, y las exposiciones temporales del edificio Nouvel. Eso supone media jornada, con pausa para comer en la cafetería o en alguno de los restaurantes de Lavapiés, a cinco minutos andando.
Si vas en una franja gratuita, ve directo a lo que más te importa: con las salas llenas rinde más ver cuatro o cinco con atención que correr por diez.
Con niños y en grupo
El Reina Sofía organiza talleres y visitas para familias, pero no es el museo más sencillo para los más pequeños. Los menores de 14 años deben ir acompañados en todo momento. Para planes mejor pensados para ellos, consulta los museos para niños en Madrid.
Qué ver cerca
La zona de Atocha reúne a los grandes. El Museo del Prado queda a unos diez minutos andando y el Museo Thyssen a quince por el paseo del Prado. En el Retiro, el Palacio de Velázquez y el Palacio de Cristal dependen del Reina Sofía y sus exposiciones son de entrada gratuita, aunque el de Cristal está cerrado temporalmente por obras de mejora. Para comparar con otros museos de arte, mira la guía de museos de arte en Madrid.
Un consejo final de logística: si quieres ver el Guernica sin gente, intenta entrar a primera hora de un miércoles o jueves, o en la última hora del sábado. El domingo por la mañana el museo es un hormiguero.